Tomando el Control de la Realidad

Vivimos en un mundo de mentira, en un paradigma absurdo y está en nuestra mano cambiarlo. Pero para eso debemos despertar y soltar lastre. Para eso debemos hacernos conscientes y actuar en coherencia fuera. Dejar de sentirse separado y enfrentado.

No es necesario que todos nos unamos pensando la misma cosa. No somos robots aunque quieran convertirnos en iguales. Somos distintos y cada persona puede brillar desde donde solo ella es capaz. Lo que si podemos hacer es unirnos desde el corazón, allí donde no somos manipulables, allí donde sólo escuchamos nuestra propia voz. Donde la guerra de sexos, la guerra entre razas y culturas o la guerra en cualquier otro sentido no existe. Esa guerra que hemos permitido creernos y que nos mantiene siempre enfrentados fuera desde lo que sentimos dentro.

Sin cambio interior no hay realmente un cambio fuera. Seguiremos atrapados en el mismo paradigma, en el mismo tablero de juego aunque las reglas varíen un poco o las caras sean otras. Más de lo mismo, en definitiva, porque incluso las revoluciones son parte de esa “matriz” enfermiza.

Vivimos ahora un momento clave y se trata de algo más espiritual que otra cosa, pero hemos venido a reflejarlo en lo físico o no estaríamos aquí. Por tanto, si cambiamos dentro, es nuestro deber actuar fuera en coherencia con esa recuperación de memoria, porque cambiar dentro es recuperar soberanía. la tuya y la mía, y precisamente es desde ese lugar interior desde donde sentiremos la fuerza, la sabiduría, el poder y la ausencia de miedos que nos impulsarán a ser fieles a lo que sentimos. Dejaremos entonces de colaborar con todo lo que no vibre con nuestro estado interno. Si cada uno hace eso desde sí mismo, entonces damas y caballeros…

… LA MATRIZ… HABRÁ MUERTO.

No se si lo sabes, pero incluso la ciencia oficial admite ya que lo que llamamos realidad es sólo una creación de nuestra mente. Se trata de un mundo holográfico que proyectamos desde nuestro interior, todos juntos. Una realidad nacida de cada una de las órdenes que expresamos y que el universo ejecuta para nosotros… incluso cuando no somos conscientes de ello. Son órdenes impulsadas por las emociones que nacen no solo de cada pensamiento que tenemos o de cada palabra o sonido que dejamos salir de nuestros labios, sino también de cada gesto o cada acción que emprendemos, formándose entonces lenguajes a nivel vibracional que el universo interpreta a la perfección para nuestro deleite convirtiéndonos en Maestros Creadores de todo lo que imaginamos como posible.

Pero si somos nosotros los artífices, los creadores, los materializadores de la realidad que nos envuelve, y si esa realidad, lejos de asemejarse a un paraiso, más bien parece a veces el mismísimo infierno por sus injusticias, guerras, egoismos, desigualdades sociales y falta de consciencia, cabría preguntarse entonces qué es lo que estamos haciendo mal.

Si, tus ojos han leido correctamente… He escrito:

“ESTAMOS HACIENDO MAL”.

Ya es hora de que cada uno asuma su responsabilidad en esto. En vez de seguir quejándonos todo el día o limitarnos a salir a la calle a gritar para luego volver a encerrarnos en la carcel de cristal en la que habitamos por voluntad propia, podríamos empezar a tomar conciencia y a actuar desde donde sí podemos llevar a cabo grandes cambios. Debemos dejar de dar vida a la matriz, a la que hacemos cada vez más y más grande, ya sea porque colaboramos con ella por ignorancia, o porque alimentamos su fuego cada vez que luchamos contra ella y sus sirvientes en su propio terreno, en su absurdo tablero de juego.

Luchar fuera, culpar a otros, alimentar demonios como si la cosa no fuera con nosotros… Sólo son acciones que acentúan nuestro deseo de lucha, de culpa y de pasar a otros una responsabilidad que es nuestra, porque, lo queramos admitir o no, todo eso que tanto detestamos somos nosotros mosmos encarcelados en nuestra propia celda de cristal emocional. El fruto de nuestra propia incoherencia.

Pero podemos hacer algo, podemos salirnos de la partida. Podemos levantarnos de la mesa y abandonar el tablero para crear nuestro propio juego desde una frecuencia donde lo parasitario no soporta vivir. Una frecuencia de amor desde la que podamos escoger conscientemente lo que de verdad queremos crear.

Lo que te pido en realidad es que hagamos de una vez algo juntos, unidos. Pero debemos hacerlo desde el lugar adecuado, desde donde de verdad sirve…

… Debemos hacerlo desde el brillo y la diversidad de cada uno… desde donde somos soberanos, desde donde somos conscientes, desde nuestra SYNEYDESIS.

 

Texto extraido del libro de Victor Brossa: “El despertar de los Maestros Creadores”


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