Rivera Maya

 El viaje a Rivera Maya fue un viaje muy especial por muchos motivos, uno de ellos fue que era mi primer vuelo transoceánico, y además coincidió con el avión más cutre en el que nunca he subido. A la vuelta pensé que si había sobrevivido a un vuelo de 9 horas con Air Comet, podía volar a cualquier parte del mundo sin ningún temor, y así ha sido hasta ahora.

Tampoco había tenido nunca la oportunidad de bucear en un entorno así y fue a raíz de aquel viaje cuando decidí que tenía que poder ver todo aquello desde más cerca, y poco después me saque el primer título de PADI.


Pero sobre todo, fue un viaje muy especial porque Dani y yo conocimos a Gabriela y a Kiko, unos amigos muy especiales, de los que no se encuentran a menudo, y  con los que tres años después quedamos en Amsterdam para pasar unos días, y no hace mucho nos visitaron durante unos días. De ellos hemos aprendido y compartido mucho sobre viajes, sobre la vida y sobre muchísimas cosas.

Como era nuestra primera visita a esta zona hicimos todas las excursiones que pudimos, a Gabriela y a Kiko los conocimos en la excursión a Cobá-Pachen, recuerdo que nosotros la hicimos con la mayorista con la que viajamos (Soltour) y ellos con una agencia local  (Altournative) y les costó menos de la mitad. Esto nos enseñó para el resto de viajes a no contratar las excursiones en el hotel, siempre por libre y si hay necesidad, con una agencia local.

Si tienes pensado viajar a Rivera Maya, y hacer las excursiones a un precio razonable y con agencias locales, te recomiendo que contactes con Gabriela a través de su web TusViajesFavoritos.Com, pues ellos han estado varias veces, tiene muchos contactos allí y podrá orientarte muy bien.

Bajamos al cenote Jaguar Pac Chen que tenía acceso únicamente bajando con unas cuerdas, a la salida caminamos  un rato por la selva y nos tiramos por una tirolina que atravesaba un barranco con un río, después navegamos a remo un lago y comimos con una familia de indígenas de la zona, cuyo medio de vida ahora son estas excursiones.

También con ellos, ya al final de nuestra estancia de dos semanas, descubrimos una playa paradisiaca, después nos enteramos que era una reserva natural para la cría de tortugas marinas, la playa de Xcacel, que a pesar de estar muy cerca de la zona hotelera en la que estábamos, nadie más descubrió y ahora nos han contado que está muy cambiada y se paga para entrar.  A pesar del viento que hacía pudimos ver varias tortugas y sorprendernos tanto por su tamaño como por la velocidad a la que avanzan. Allí mismo, caminando unos metros descubrimos un cenote natural en el que nos bañamos.

Otra de las excursiones para no perderse es Tulum, donde entonces aun se podía acceder a todas las construcciones, ahora nos han dicho que hay unas barreras a varios metros para proteger las construcciones mayas de la terrible acción de algunos turistas. También tuvimos la suerte de que nos pudimos bañar en la playa de Tulum, a la que parece ser que ahora tampoco se tiene acceso.

Si pudiera elegir un lugar para Vivir Eternamente... muy Probablemente sería éste

Sin duda la excursión más divertida en cuanto a adrenalina fue el recorrido en Quad por la selva, a través del cual llegamos a un cenote en el que estuvimos buceando. Después llegamos a una aldea donde nos sirvieron comida típica y estuvimos viendo animales de la selva. Al finalizar la comida nos explicaron algunos ritos para la Purificación que practicaban los Mayas. Fue de las pocas veces que alquilando un quad, los guías te dejan hacer el cafre como si fuera tuyo, quizá fue por eso, además del increible entorno en el que nos estábamos moviendo, que este día fue increible e inolvidable.


Aunque la Excursión más esperada y más disfrutada también fue a Chichen Itzá. Tras todo el recorrido por la ciudad maya, tengo que reconocer que me porté como una cobarde, entrando en pánico al llegar a la cima de la pirámide, cuando los árboles gigantes de la  selva y otras construcciones mayas menores se veían diminutos. Mientras tanto, Dani hacía fotos desde el borde del escalón para tomar mejor panorámica, y yo más me arrimaba a la pared del miedo que tenía a caer.  He tardado años, hasta no hace mucho, en descubrir de una forma un tanto extraña, la verdadera razón de aquel pánico …

Pirámide del Sol en Teotihuakan

Tras este episodio me armé de valor y me decidí a bajar, por supuesto sin soltar la cuerda, no se ni lo que tardé en llegar abajo, pero me alegro de haber subido a pesar del miedo que pasé, pues es algo que no hubiera podido hacer en posteriores ocasiones, ya que poco después prohibieron el acceso a esta pirámide como al resto de construcciones de la zona para su mejor conservación.

Esta fue la priméra de las pirámides que visitamos, unos años después conocimos las pirámides de Egipto, y muy recientemente estuve en las desconocidas Pirámides Chinas.

En la última visita que hicimos a esta zona Dani y yo, no repetimos todas estas excursiones, me alegro porque de esta forma conservamos el recuerdo de unas construcciones tal como estaban, sin cintas policiales para limitar el acceso, y sin chiringuitos de todo tipo para turistas, tan en des-sintonía con el paisaje.

Donde sí fuimos en esta última ocasión fue a Playa del Carmen, y también observamos que había crecido muchísimo y se había vuelto mucho más comercial, aunque encontramos una tienda de artesanía situada en la calle 10 esquina con la 4, en la que el propietario solo vende objetos hechos en una reserva, donde sus habitantes viven de la artesanía, llevándose ellos mismos la mayor parte del beneficio, y no el comercio como suele pasar. La diferencia de calidad y de precio con otros comercios era bastante notable.

Queda pendiente la zona del Palenque, que nos han contado que es preciosa, y ya de paso ver la zona de Chetumal y porque no, acercarnos a Belize, es una ruta que me apetece mucho visitar.

–> GALERÍA DE FOTOS EN LA RIVERA MAYA <–

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2 Respuestas

  1. ANTON ZARAUZ dice:

    jo Carmen… con tanto viaje,,, y encima conociendo algo tan fantástico como la cultura Maya, pues que quieres que te diga… que ¡¡Que suerte, merecida!! y esto forma parte de lo que en ocasiones añoro… viajar… y conocer in situ cosas que realmente forman parte de nuestro presente, pasado y futuro.

    • carmenclerigues dice:

      Gracias Antón por tu comentario

      en realidad es Viajar la mayor de mis Pasiones, y entre los lugares a los que no me cansaría de volver está Rivera Maya, por sus aguas cristalinas, por sus arrecifes de Coral, las tortugas marinas, etc… Y por si fuera poco la cultura Maya.
      Vas a ver como antes de lo que crees todos vamos a poder viajar siempre que nos apetezca, por cierto, no es mal sitio este para viajar en grupo 🙂
      Abrazo

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